©ra.Norero
¿Vos me vas a sacar una foto a mí? ¿Por qué? ¿Qué me viste? ¿Estoy gordo, estoy viejo? Mirá que yo también fui joven, ¿eh? Un gurí rebelde, ¿sabés lo que es eso? Nah, qué vas a saber vos, tu generación nació descangayada. En mis tiempos en cambio… Yo hacía enojar al viejo con mi facha, con mi forma de ser. Me acuerdo cómo le tocaba los huevos que no pudiera quedarme callado, que lo cuestionara todo. Mi viejo era músico, aficionado, y yo también, él tocaba el bandoneón, pero yo era rockero, eso también le jodía, porque él me enseñó a tocar y yo me fui por otro lado, eran los nuevos tiempos, mirá lo que te digo, como si los tiempos no fueran siempre nuevos. Pero papá nunca me aceptó, no podía entender que le cambiara el fuelle por la viola, vamo’ a decirlo de alguna manera.
Él me enseñó a tocar y yo me fui por otro lado, eran los nuevos tiempos, mirá lo que te digo, como si los tiempos no fueran siempre los nuevos
Porque una cosa sí, pibe, yo pertenezco a esa generación que le dio un revolcón a esta sociedad… Ma qué revolcón, pusimos al mundo de cabeza, ¡sabélo! Éramos hippies, montoneros, intratables. Mi viejo se me fue pronto a la tumba, puteando, claro, pensando que los jóvenes éramos flor de mamarrachos, unos faloperos bárbaros, que acabaríamos mal… Y mirá, capaz que hasta un poquito de razón tenía. Pero en ese tiempo yo no me daba manija con esas cosas, porque yo venía fresquito, vivía a tope y me cagaba en todo, ¡qué lo parió! Si a mí se me pegaban las minas como moscas al papel engomado, y en la calle le guapeaba a milicos y malandras.
Pero ya ves, ahora vos me mostrás esta foto que me acabás de sacar con tu camarita de carcasa rosada, bien de putito asumido, ahora que ser puto es re copado… Y la miro y la miro y me pregunto en qué momento se me agrió la vida, dónde se me fue atascando ese joven vehemente que metía tanto miedo, el que te cantaba la justa, el que te rompía los moldes, los huevos y destrozaba corazones. Me pregunto en qué momento me transformé en este anciano pintoresco y gordinflón, en este personaje arruinado que mata la noche en solitario, en solitario, sí, porque mientras más vivís más amigos enterrás, tomando un martini pasado de moda, en este bar antiguo con aire húmedo de bulín de cuarta, haciendo algo tan ridículo como mirar a través de una lupa una pantalla rota, tratando de entender un teléfono que es más inteligente que yo.



Ufff, la botella ha sido recibida (y está llena…). Hemos tomado número de suscripción… a trabajar entonces, que estaremos esperando…